En clave de género

Las diferencias de género continúan siendo un eje fundamental que organiza las desigualdades sociales. En las últimas décadas, asistimos a un conjunto de transformaciones económicas, demográficas, institucionales, sociales y culturales que han afectado los vínculos entre familia y reproducción social, las dinámicas familiares, el trabajo extra-doméstico de las mujeres y las formas de convivencia social. Sin embargo, la situación de las mujeres -y de los varones- no se ha modificado de manera unívoca en sentido de reducir las desigualdades de género. Por el contrario, en muchos espacios éstas persisten (discriminación salarial, reparto desigual de los trabajos domésticos y de cuidados, etc.), llegando incluso a su máxima expresión: los feminicidios. Ante este panorama, interesan estudios que: a) comparen la situación y condición de varones y mujeres en distintos ámbitos y/o; b) busquen comprender y explicar socioculturalmente las desigualdades sociales asentadas sobre la simbolización de las diferencias sexuales, a partir de indagar en las formas en que “lo femenino” y “lo masculino” operan para reproducir, revertir o resistir los límites del género.